Empecé a ponerme muy nerviosa porque recordé que Alexandre y Franck habían venido a la fiesta con un Jaguar: “¡Claro! Ahora lo entiendo. Vinieron con el coche de su padre “ . Siempre les gusta vacilar con las chicas: coches bonitos, ropa de marca , 3 horas delante del espejo, para después no comerse ni una rosca.
Entonces eran ellos los que iban en el coche. Saqué mi teléfono para llamar a Junior (Así lo llamamos los amigos de toda la vida) Al marcar su número pensé que si había tenido un accidente quizas no estuviera en condiciones de responder al telefono y decidí llamar a su casa, pero no me contestó nadie. Llamé a unos cuantos hospitales y nadie sabía nada de ellos, así que decidí ir a la policía para ver qué había pasado.
Entré en la comisaría y pregunté qué era lo que sabían del accidente que había tenido un Jaguar en la D-49 de madrugada. Los dos policías se miraron y se echaron a reír como locos. Yo me quedé perpleja ¿Qué les hacía tanta gracia? Un accidente no es cosa de risa, pensé un poco estrañada. Les dije que de qué se reían. Uno de los policías me lo quería explicar, pero se volvía a tronchar de risa. Me empezaba a cansar la situación, miré a los lados a ver si había alguna otra persona que me pudiera explicar algo. Entonces otro compañero suyo se acercó y me preguntó:
- ¿Es usted familiar de alguno de los chicos del accidente?
- No-respondí-soy amiga de Alexandre, nos conocemos desde pequeños y estoy preocupada.Por favor explíqueme ¿Qué ha pasado?¿Están bien?
- Si, tranquila señorita. Es que este ha sido un caso muy especial. Los muchachos están bien, pero su coche ha quedado destrozado.
-Pero he oído que había mucha sangre en el lugar del accidente.
-Si, pero no se preocupe, no es de ninguno de ellos, es del cerdo.
-¿Del cerdo?¿ Qué cerdo?
-Le explico: han chocado contra un jabalí y pensando que estaba muerto, se lo querían llevar a casa. Pero resulta que el cerdo estaba vivito, sólo había tenido una conmoción por el golpe. Al despertar estaba furioso, como es normal,
-¡Dios mío! ¿Pero pudieron salir del coche, no?
-Si, claro. Lo dejaron encerrado y el jabalí hizo todo lo que pudo por salir, con lo que les destrozó todo el coche por dentro. Los bomberos han tenido que matarlo, imagínese, cualquiera se metía ahí dentro a sacarle.
-Si, ahora lo comprendo todo. Muchas gracias, ha sido usted muy amable.
-De nada señorita.
Cuando salí de allí estaba atónita, me imaginé la escena de los chicos que además iban un poco bebidos aquella noche. Pobre junior cuando llegue su padre del viaje y vea su coche, se va ha quedar de piedra. Pero bueno también podia haber sido peor, lo importante es que esten bien
Eva Rafart y Ana Fernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario