viernes, 6 de febrero de 2009

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA

¿Cómo dices?¿Qué tengo mala cara? Es que hoy he tenido un día de lo más movidito. Ring, ring, ring, suena el despertador, no he dormido nada esta noche debido a una pequeña gripe. No tengo muchas ganas de ir a trabajar. De repente pego un salto de la cama, decido afrontar el nuevo día con optimismo e ilusión.
-¡Venga Irene, tienes que ir al colegio!
-¿Mami hoy toca cole?¿ Puedo ponerme los zapatos de gitana?¿Puedo pintarme los labios? No quiero beberme el colacao, no quiero ponerme el chándal, quiero un bocadillo de nocilla...
-¡Basta yaaaaa! Como no te espabiles te vas al colegio en pijama y sin desayunar.
Tengo la cabeza a punto de estallar, me tomo una aspirina ver si mejoro un poco. Cuando consigo tener a la niña vestida, arreglada , aseada y a punto de salir por la puerta, me dice:”Mama tengo caca.” No me lo puedo creer, de todas las horas que tiene el día se le antoja cagar a las nueve en punto. Llevo a la niña al lavabo, dejo a la niña en el colegio cinco minutos tarde, y cómo no, llego al trabajo cinco minutos tarde. Menuda bronca me ha caído. Trece años trabajando en la empresa, ni un solo retraso en este tiempo y ni siquiera se dignan a preguntarte qué te ha pasado, aunque la verdad, no creo que a la jefa le interese los problemas escatológicos de mi hija.
Son las tres de la tarde, hora de plegar.¡Qué bien! Ahora cuando llegue a casa me voy a comer una sopita calentita, a ver si me entona el cuerpo y me recupero de esta maldita gripe. Pues no, no he comido sopa, cuando he llegado a casa había un corte de luz debido a una avería, y ¿a que no sabes lo que he tenido que comer? Pues un bocadillo de mortadela de lo más sabroso y nutritivo.
A las cinco en punto he ido a buscar a la peque al colegio. Menuda energía tiene la niña, no ha parado de saltar, brincar, patalear, contestar y pedir en todo el rato que he estado con ella. A las seis tengo que estar en la escuela, sí, sí, la escuela de adultos, ¿no te he dicho que estoy estudiando? Pues, cómo no, he llegado tarde porque he llevado a la niña a rastras todo el camino hasta casa de mi hermana.
La verdad, en la escuela me va muy bien, el trimestre pasado obtuve muy buenas notas, pero se me hace un poco cuesta arriba esto de trabajar y estudiar. Bueno, lo que te decía, hoy hemos hecho mates, tres horas interminables de números y letras. Esta materia va muy bien para el dolor de cabeza agudo.
A las nueve vuelvo para casa, voy pensando en mi camita calentita, mi pijama de ositos, la calefacción a toda castaña, cuando de pronto pasa un coche por mi lado pisando un gran charco que había en la calzada. ¿Hace falta que te explique cómo me ha puesto? Te puedes hacer una idea ¿verdad? Bueno ahora ya sabes porque tengo estas ojeras y esta cara de muerta viviente.



Merche García

No hay comentarios: