2/6/09
Querido diario, nunca me había puesto a escribirte, pero hoy, e decidido empezar hacerlo contarte mi día a día así que espero que me sirvas de ayuda para poder reflexionar mas las cosas, así algún día podré enseñarles a mis hijos como era un día de mi vida.
Voy a empezar por contarte lo k me sucedió ayer que tuve un día un poco movidito. El día empezaba a ser normal me levante me duche me cambie y de dispuse a salir a la calle a coger mi furgoneta de camino a ella a lo lejos me di cuenta que habían cristales en el suelo cuando me acerque vi que le habían dado un golpe y tenia el cristal y el retrovisor completamente roto y un golpe muy fuerte en la puerta, me subió una mala ostia de golpe y vi que me habían dejado una nota enganchada en el cristal, la mire y me dejaban la dirección de una ferretería y un teléfono, esto sucedía a las 8am llame a la empresa para informar de lo sucedido y al acto empecé a llamar y no me lo cogian, así que con toda mi mala ostia me dirigí corriendo a la dirección que ponía en la nota, al llegar estaba cerrado y habrían a las 9am, yo no paraba de llamar una y otra vez, pero no había manera, la única manera era esperar, así que me fui para casa a intentar tranquilizarme.
Las 9am me dispuse a salir por la puerta de casa un poco mas calmadito, al llegar a la ferretería, pregunte por el suceso y me respondió que el lo había presenciado todo, que tenia la matricula y el modelo del coche, me dijo que había sido un sudamericano y que iba totalmente borracho, me enseño donde estaba aparcado y me dijo como era mas o menos, así que con los datos llame a la policía, la policía llego y identifico la matricula y vio los datos del conductor, llamaron a su aseguradora y nos facilitaron el numero teléfono para poderlo contactar con el, logramos localizarlo y se presento en el lugar de los hechos, la verdad que aun le duraba la borrachera, los agentes eran muy simpáticos en todo momento me dijeron que me tranquilizase que todo se iba a solucionar todo, al principio este individuo que no tenia otro nombre decía que el no había sido. La policía empezó a presionarlo enseñándolo la pintura que había quedado enganchada en su vehículo y lo empezaron asustar al final después de un rato discutiendo confeso que había sido el, así que al momento hicimos el parte con la firma de los agentes, le di las gracias portado a los agentes y al de la ferretería y todo quedo en un mal trago, pero algún día poder leer esto y poder recordar al detalle todo lo sucedido y también espero poder escribirte mas a menudo y que no mede pereza.
lunes, 1 de junio de 2009
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