Hola diario, me dirijo a ti después de 38 años porque me lo han pedido en el cole. Te voy a contar un incidente que me ocurrió el otro día, estaba con mi cuñado comiendo en un restaurante japonés y me estaba contando que se iba a ir a vivir a Japón “ su novia es de allí” Todo estaba ocurriendo como de costumbre, unas risas bromeando con su suegro japonés, de repente aparecieron tres chicas de origen rumano que tenían un diario y un folio escrito sucio y con muchas faltas de ortografía, se detuvieron en nuestra mesa, les dijimos que no nos interesaba la historia pero no se daban por aludidas, hubo un momento de máximo estrés en el que yo me levante de la mesa y ellas retrocedieron. Intervino el camarero para invitarles a salir y sin decir nada se marcharon, todo volvió a su orden inicial pero cuando volví a mirar a la mesa no recordaba esa composición, me faltaba algo, ! el móvil¡ me acuerdo que le dije a mi cuñado, me falta el móvil y le pregunte ¿a ti te falta algo? Y me dijo: no, me levante de la mesa y le dije al camarero que me habían robado el móvil y que volvía enseguida, me miro con cara de desconfianza pero yo Salí corriendo como en las pelis, él para arriba y yo para abajo y le dije dos calles por detrás nos encontramos y así fue dos calles más y allí estaban las tres chicas supongo que mirando el móvil, ellas no me habían visto y yo subía corriendo por la calle. De repente se pusieron nerviosas y se separaron (habían visto a mi cuñado) Yo agarre a una y el a otra pero la tercera se escapaba por otra calle, le dije aguanta a estas dos que me voy a por la otra, como corría la Rumana, no podía dar crédito a lo que estaba viendo y en todo momento pensaba que la chica a la que perseguía tenía el móvil, llegue al final de esa calle y ya no estaba, la había perdido, creo que se había metido debajo de un coche, no logre encontrarla, volví corriendo a ver a mi cuñado y allí estaba todavía aguantando a las otras dos que no era una tarea fácil. Cuando me vieron llegar les cambio la cara. Note que se ponían nerviosas y les pedí el móvil, yo reconozco que venía tocado de la carrera pero me fui oxigenando y cada vez estaba más borde, hasta que cogí a una de ellas y le dije muy en serio: Nos vamos a comisaria. La chica lo vio crudo porque en tres segundos, como Juan Tamariz en uno de sus mejores trucos saco el móvil no sé de donde, nos pidieron que no las lleváramos a la comisaria y así fue. vivimos al restaurante ¿ y a que no sabéis quien venía por la calle?
El japonés . Que supongo su cara era de desconfianza y fue a buscarnos, le pagamos la comida y tan amigos.
Querido diario hasta pronto.
lunes, 11 de mayo de 2009
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